Hay algo innegablemente reconfortante en los panqueques, y cuando llega el Día del Panqueque, no hay mejor momento para elevar la tradición con un toque sofisticado. Este año, llevamos nuestros panqueques al siguiente nivel con una receta de Panqueques de Amaranto, cocinados a la perfección en una sartén de acero al carbono bien curada y servidos con un aromático jarabe de cardamomo y naranja, una cucharada de cremoso yogur griego y una generosa cantidad de pistachos.
Número de porciones: 4
Tiempo de cocción: 1 hora
Tiempo de preparación: 1 hora
Ingredientes
Panqueques:
Harina de amaranto: 120g
Almidón de tapioca (o almidón de patata): 30 g
Polvo de hornear: 2 cucharaditas
Sal marina fina: 1/4 cucharadita
Jarabe de arce (opcional): 1 cucharada
Huevos: 2
Leche: 120 ml
Agua con gas: 120 ml
Extracto de vainilla: 1 cucharadita
Jarabe de naranja y cardamomo:
Zumo de naranja: 120 ml (unas 2 naranjas)
Azúcar granulada o miel: 30g
Vainas de cardamomo L: 4–5 vainas
Ralladura de naranja (de 1 naranja): 1 cucharada
Mantequilla (opcional, para darle más sabor): 5 g, fría
Aderezos:
Gajos de naranja frescos
Pistachos o almendras tostadas
Yogur griego o crema de coco
Método
Preparar el jarabe
En un mortero, machaca ligeramente las vainas de cardamomo para que liberen su aroma.
Combine el jugo de naranja, el azúcar, las vainas de cardamomo y la ralladura de naranja en una cacerola pequeña. Lleve a ebullición suave, removiendo para disolver el azúcar.
Reduce el fuego y cocina a fuego lento durante 8 a 10 minutos, o hasta que el almíbar espese ligeramente.
Incorpora la mantequilla (si la usas) para darle un acabado brillante. Retira del fuego y deja enfriar un poco.
Preparar la masa para panqueques
En un tazón grande, mezcle la harina de amaranto, la fécula de tapioca, el polvo para hornear y la sal. Páselo por un colador.
En un recipiente aparte, bate los huevos (o huevos de lino), la leche, el agua con gas, el extracto de vainilla y la miel. Incorpora gradualmente los ingredientes húmedos a los secos, batiendo suavemente hasta que se integren.
Deje reposar la masa durante al menos 20 minutos.
Cocinar los panqueques
Calienta una sartén de acero al carbono a fuego medio-bajo. Engrásala ligeramente con mantequilla.
Vierta de 3 a 5 cucharadas de masa en la sartén para cada panqueque.
Cocine hasta que se formen burbujas en la superficie y los bordes parezcan firmes. Voltee con cuidado y cocine durante 3 minutos más, hasta que esté dorado. Transfiera a un plato y mantenga caliente. Repita con el resto de la masa.
Preparar gajos de naranja
Corta la parte superior e inferior de la naranja. Pela la piel y retira la membrana blanca siguiendo la curva. Corta la membrana para formar trozos limpios y jugosos.
Reunir y servir
Apila los panqueques en un plato para servir. Rocíalos generosamente con el jarabe tibio de naranja y cardamomo.
Cubra con gajos de naranja fresca, pistachos tostados y una cucharada de yogur o crema de coco.
Por qué las sartenes de acero al carbono son perfectas para hacer panqueques
A la hora de freír panqueques, elegir la sartén adecuada puede marcar la diferencia. Las sartenes de acero al carbono han ganado popularidad tanto entre cocineros caseros como profesionales, y con razón. Aquí te explicamos por qué son una opción fantástica para preparar panqueques.
- Distribución uniforme del calor: Las sartenes de acero al carbono se calientan rápida y uniformemente, garantizando que sus panqueques se cocinen uniformemente sin puntos calientes. Esto significa un dorado perfecto en todo momento, con bordes crujientes y un centro esponjoso.
- Superficie antiadherente natural: Al curar su sartén de acero al carbono, esta adquiere una pátina antiadherente natural que facilita voltear los panqueques. Olvídese de que la masa se pegue o se rompa.
- Retención del Calor: La clave para lograr bordes crujientes y un centro esponjoso en los panqueques reside en la retención del calor de la sartén. Esto garantiza una distribución uniforme del calor y una cocción uniforme al verter la masa, creando ese delicado contraste entre una capa exterior crujiente y un interior suave y esponjoso.
Los beneficios para la salud de la harina de amaranto
Si nunca has probado la harina de amaranto, te estás perdiendo algo. No solo tiene un delicioso sabor a nuez, sino que también está repleta de nutrientes, lo que la convierte en una excelente opción para panqueques. Aquí te explicamos por qué deberías empezar a usar amaranto en tus recetas sin gluten.
Naturalmente sin gluten:
La harina de amaranto es una alternativa fantástica para quienes evitan el gluten. Aporta estructura y una textura ligera y aireada sin sacrificar el sabor.Alto en proteínas:
A diferencia de muchas harinas sin gluten, el amaranto es excepcionalmente rico en proteínas, ya que contiene los nueve aminoácidos esenciales. Esto lo convierte en una proteína completa, algo poco común en un ingrediente vegetal.Rico en micronutrientes:
La harina de amaranto está repleta de hierro, magnesio, fósforo y potasio, minerales esenciales para la producción de energía, la función muscular y el bienestar general.Rico en fibra:
La harina de amaranto puede favorecer una digestión saludable, ayudar a mantener niveles estables de azúcar en sangre y hacer que te sientas más lleno durante más tiempo.Propiedades antiinflamatorias:
El amaranto contiene fitonutrientes y antioxidantes beneficiosos que pueden ayudar a reducir la inflamación y favorecer la salud cardiovascular.Un refuerzo de calcio:
Sorprendentemente, el amaranto también es una buena fuente de calcio, lo que lo convierte en una excelente opción de harina para favorecer la salud de los huesos.