El cuidado de sus cuchillos implica afilarlos, lo que ayuda a mantener su filo. Existen dos tipos principales de aceros de afilar: los aceros de acero, diseñados para cuchillos europeos, y los aceros cerámicos, más adecuados para el filo más delicado y fino de los cuchillos de estilo japonés. El afilado realinea el filo del cuchillo, garantizando que esté listo para cada uso. A diferencia del afilado, no elimina una cantidad significativa de acero. Los aceros de diamante, con su superficie más gruesa, se utilizan para afilar.