Nada representa mejor la cena navideña que el dorado y esponjoso Yorkshire pudding. Esta guarnición por excelencia, con su hojaldre imponente y bordes irresistiblemente crujientes, es imprescindible en cualquier mesa festiva. Tanto si eres un cocinero experimentado como si estás empezando, perfeccionar Yorkshire puddings puede ser todo un arte.
Número de porciones: 4-6
Tiempo de cocción: 1 hora
Tiempo de preparación: Durante la noche
Ingredientes
Leche semidesnatada: 160 ml
Agua: 20ml (opcional para una textura más ligera)
Huevos: 3
Harina común: 115g
Mostaza inglesa: 1 cucharadita
Sal: pizca
Aceite vegetal: 30ml
Método
En un recipiente alto, combine la leche, los huevos, la harina común, la mostaza inglesa y la sal.
Con una batidora de mano, licúe los ingredientes hasta obtener una masa suave. Si no tiene batidor, mezcle vigorosamente hasta que no queden grumos.
Transfiera la masa a una jarra medidora, cúbrala y déjela reposar en el refrigerador durante la noche. Esto ayuda a obtener postres crujientes y bien levados.
Precaliente el horno a 210 °C (ventilador) / 230 °C (horno) / Gas Mark 8.
Añade 1 cucharadita de aceite en cada hueco de una bandeja para muffins. Hornea durante al menos 30 minutos para que el aceite humee.
Bata la masa rápidamente para asegurar que esté bien mezclada. Vierta la masa batida en el aceite caliente, llenando cada hueco hasta la mitad.
Devuelva inmediatamente la bandeja al horno y hornee durante 20 minutos sin abrir la puerta.
Una vez dorados e inflados, sácalos del horno y sírvelos inmediatamente. ¡Disfruta!
Consejos para preparar un Yorkshire Pudding perfecto
Conseguir el pudín Yorkshire perfecto requiere precisión y técnica. Sigue estos consejos para crear pudines altos, crujientes y esponjosos en todo momento:
1. Precalienta la bandeja y el aceite
Una bandeja y un aceite bien calientes son indispensables. El calor crea la elevación inicial, permitiendo que la masa suba y adquiera su forma característica. Coloca el molde para muffins con aceite en un horno precalentado a 210 °C (con ventilador) durante al menos 30 minutos. El aceite debe estar humeante antes de que la masa lo toque.
2. Utilice una masa reposada
Dejar reposar la masa, idealmente durante la noche, permite que el gluten se relaje, lo que resulta en una mejor fermentación y una textura más suave. Además, realza el sabor. El reposo es clave para obtener resultados de calidad profesional.
3. No llene demasiado la bandeja
Vierta la masa hasta la mitad de cada molde. Llenar demasiado puede provocar una cocción desigual y postres densos.
4. Mantenga la puerta del horno cerrada
¡Evita la tentación de mirar! Abrir la puerta del horno libera calor e interrumpe el proceso de horneado, lo que hace que los pudines se desinflen.
5. Batir la masa antes de verterla
Tras el reposo, bata rápidamente la masa para reincorporar los ingredientes que se hayan asentado. Esto garantiza una textura consistente y un esponjoso uniforme.
6. Elige la grasa adecuada
Los aceites con un punto de humo bajo pueden quemarse con el calor intenso que requieren los pudines Yorkshire, dejando un sabor amargo y afectando la textura. Las mejores opciones son aceites o grasas con un punto de humo alto, como:
- Aceite vegetal : De sabor neutro y perfecto para cocinar a altas temperaturas.
- Aceite de girasol : Otra opción neutra que calienta bien sin quemar.
- Grasa de res : una opción tradicional que agrega una profundidad rica y sabrosa a los postres.
- Manteca de cerdo : Ofrece un sabor clásico y tiene un buen rendimiento a altas temperaturas, lo que la convierte en otra excelente opción tradicional.
Evite utilizar mantequilla, ya que se quema a temperaturas más bajas y puede dar lugar a un sabor grasoso y desagradable.
7. Opte por la leche semidesnatada
Aunque la leche entera puede parecer una opción más sustanciosa, usar leche semidesnatada suele dar mejores resultados. Su contenido ligeramente menor de grasa ayuda a crear una masa más ligera, lo que contribuye a una mayor elevación y bordes más crujientes. Este sutil cambio puede marcar una diferencia notable en la textura sin comprometer el sabor.
La magia de los pudines de Yorkshire reside en su versatilidad. Ajustar la proporción de los ingredientes permite personalizar su textura, desde ligera y esponjosa hasta rica y densa. Añadir más huevos resulta en un sabor más intenso y bordes más crujientes. Incorporar agua junto con la leche aligera la masa para obtener pudines extra crujientes, mientras que una mezcla con más harina le da una textura más densa, similar al pan. Experimentar con estas proporciones garantiza que haya un estilo de pudin de Yorkshire para todos los gustos y ocasiones festivas.