Fabricado en Francia desde Desde 1924, Chasseur se ha mantenido fiel a su tradición de producción lenta: artículos elaborados con orgullo y cuidado. Las cacerolas están pintadas a mano y todo se siente reconfortantemente sólido: estos utensilios de cocina están hechos para durar. Nos encanta el diseño atemporal y funcional de Chasseur; se adaptan tanto a la cocina de inducción como a la de gas.