En 2008, el fundador Toni Desrosiers inventó Abeego, el envoltorio original de cera de abeja, con el objetivo de conservar alimentos y reducir el desperdicio. La cera de abeja se utiliza para que los envoltorios duren más y son completamente naturales; cada ingrediente proviene de la tierra y volverá a ella sin dejar rastro. Ideal para todo, desde guardar ingredientes en el refrigerador hasta envolver un sándwich para llevar al trabajo.