¿Te sientes un poco pesado después de tantos dulces navideños? Esta vibrante sopa verde es la manera perfecta de revitalizar y nutrir tu cuerpo. Repleta de espinacas, col rizada y brócoli ricos en nutrientes, e infusionada con limoncillo aromático, jengibre y hierbas frescas, es una comida ligera pero saciante. Ya sea que quieras aprovechar las verduras que te sobraron o simplemente te apetezca algo saludable, esta sopa es la manera perfecta de retomar una alimentación equilibrada sin dejar de disfrutar de una comida reconfortante y reconfortante.
Número de porciones: 2-3
Tiempo de cocción: 1 hora
Tiempo de preparación: 1 hora
Ingredientes
Sopa de verduras de invierno:
Chalota: 4, picada gruesa
Jengibre: 20g, picado
Limoncillo: 1 rama, picada gruesa
Brócoli: 200 g, picado grueso
Espinacas: 200g
Col rizada: 100 g
Leche de coco ligera: 400 ml
Caldo de verduras: 350 ml
Cilantro: 1 manojo
Menta: 1 manojo
Guarnición (opcional):
Masa madre: 2, cortada en rodajas
Nata ligera: 1 cucharadita
Aceite de oliva virgen extra: 1 cucharadita
Chile rojo: 1
Método
Comience preparando la hierba limón. Corte el bulbo, retire las capas exteriores duras y pique finamente el tallo tierno en trozos pequeños.
En una cazuela grande, sofría las chalotas en mantequilla a fuego medio-bajo durante unos 5-8 minutos hasta que estén transparentes. Añada el jengibre picado y la hierba limón y cocine durante 3 minutos más, removiendo ocasionalmente, hasta que desprendan un aroma agradable.
Añade el brócoli y la col rizada picados a la cazuela y saltéalos de 5 a 10 minutos hasta que estén ligeramente tiernos. Vierte la leche de coco y el caldo de verduras y deja que hierva. Reduce el fuego y cocina a fuego lento durante 5 minutos. Sazona con sal y pimienta al gusto.
Una vez que la sopa haya hervido a fuego lento, añade las espinacas y las hierbas. Retira la cacerola del fuego.
Licúa la sopa hasta que esté suave. Usa una batidora de mano directamente en la cacerola o transfiere la sopa por tandas a una batidora estándar, asegurándote de que no esté llena a más del 60 % para evitar derrames.
Mientras la sopa se enfría un poco, prepara los crutones. Corta rebanadas de pan de masa madre en cubos gruesos, colócalos en una bandeja para hornear y rocíalos con aceite de oliva. Espolvorea con sal y hierbas aromáticas, revuelve bien y tuéstalos en el horno precalentado a 180 °C durante 8 minutos hasta que estén dorados y crujientes.
Para servir, sirva la sopa en tazones, cúbrala con los crutones crujientes y decore con crema, aceite de oliva virgen extra y chile rojo si lo desea. ¡Disfrute!